viernes, 17 de junio de 2016

SIGNOS U ORDUN

Los Signos u Orddun
El oráculo adivinatorio más popular que existe es el de los Caracoles. Este oráculo es utilizado por los Santeros. Con el se pueden determinar los problemas y situaciones cotidianas de la personas que lo consulten. Por medio de éste oráculo, los Santos u Orishas de la Religion Yoruba se manifiestan al Babalawo con el EKUELE, los Santero y Santera con el caracol o Dilogun. los problemas, advertencias o mensajes de la vida de la persona consultada y después, también mediante el oráculo, se conoce la manera de solucionar o evitar los problemas. Los Caracoles son “la boca del Santo”, y en efecto a través de ellos los Orishas se comunican con nosotros los mortales para aconsejarnos. Cada Orisha posee un juego de Caracoles a través de los cuales habla, pero en una consulta cotidiana el Santero usa los Caracoles de Elegua. En éste caso los Orishas transmiten los mensajes a Elegua y éste a través de sus Caracoles se comunica con el Santero quien descifrará los mensajes que ayudarán o guiarán al paciente que se consulta. Como todo lo de la Santeria Cubana o religión Yoruba, estos Caracoles deben ser consagrados bajo ciertas reglas y sólo los Santeros, con sus caracoles pueden utilizarlos, ya que ellos tienen el ashé o poder divino para entenderlos y manejarlos adecuadamente y comunicarse con los Orishas. Antes de usarlos, los Santeros consagran estos Caracoles en unas ceremonias secretas en donde quedan impregnados con la energía del Orisha con que se consagra. Estos peculiares caracoles Yorubas son de origen africano aunque también se pueden conseguir en la India y Cuba. En la antigüedad eran usados como dinero  hasta  que
los Orichas  decidieron adoptarlos como un elemento de conexión entre ellos y los humanos creando este oràculo para el bien de toda la Humanidad.
Dicho Oraculo está conformado por 21 caracoles de los cuales se usan solo 16 y a su vez se leen o interpretan 12. Al decir que se usan 16 caracoles nos sugiere que existen 16 signos principales, los cuales irán apareciendo según vayan cayendo los caracoles en la estera.



Cada una de estos signos tiene un significado específico y posee características muy precisas en cuanto a la relación entre los orishas y los seres humanos.

Como hemos dicho anteriormente, el sacerdote Yoruba o interpretará el oráculo de los Caracoles hasta el signo Eyilá, debido a que está prohibido leer los signos posteriores a él. Esta regla se deriva de una historia en donde aparece Orula como el Orisha que usaba los Caracoles, en esa época él tenía la facultad y la potestad de interpretarlos por completo con sus 16 signos. Un día salió de su casa y volvió antes de tiempo, encontrando a su mujer Yemayá sentada en la estera y dándole uso a su oráculo. En el momento en que se encuentran los dos orishas estaba el signo Eyilá en la estera tras lo cual Orula dijo: “Ahora mi oráculo te pertenece pero sólo lo leerás hasta éste signo, hasta Eyilá”. Y a partir de ese momento Orula no usó más los Caracoles, para consultar llegó a sus manos la tabla de Ifá. Los Caracoles fueron usados por Yemayá y luego por Oshún para luego ser legados a los Santeros, los cuales por siempre deberían respetar la regla de leerlos hasta el signo Eyilá.


De esta manera si en algún momento el oráculo se extiende a los signos Metanlá, Merinlá, Marunlá y Meridilogún es obligación de todo Santero el llevar a la persona que se está consultando a la casa de un Babalawo, debido a que los Caracoles están indicando por medio de sus cuatro últimos signos, que Orula es el que quiere hablar con esa persona.
Se dice que antiguamente el sacerdote que usaba el oráculo se limitaba a interpretar solamente un sólo signo, o sea que si al lanzar los Caracoles a la estera aparecía el signo Oddí, la consulta se limitaba a la interpretación de ese signo para resolver el caso que lo ocupaba; pero a través del tiempo el oráculo del Diloggún, como también se le conoce, sufrió profundas transformaciones haciéndose más amplio en cuanto a su manera de interpretarlo. Esto se logró cuando se fusionaron o se relacionaron los 16 signos entre sí, apareciendo otros signos con características propias y dándole mayor cobertura al oráculo. De esta forma aparecieron signos como Oddí-Obbara, Eyeunle-Eyioco, Osá-Ogundá, Oshé-Ofún, etc; por supuesto respetando siempre la prohibición de leerlo más allá del signo Eyilá.
Se puede decir entonces que el oráculo del Caracol es una derivación del oráculo de Ifá, siendo el del Caracol más limitado, ya que debido a la prohibición de la que ya hemos hablado, sólo se leen 156 signos mientras que el Babalawo tiene la potestad de leer 256 que tiene el oráculo. De Ifà
En estos signos aparecen los Patakies y leyendas en donde están plasmadas las diversas vicisitudes por las que el ser humano a pasado y pasará. Es obligado de que el Santero que maneja éste oráculo memorice estas historias para que en el momento en que aparezca algún signo, pueda interpretar y
 determinar la situación que envuelve a la persona que se consulta, para de esta forma poder ayudarla a resolver cualquier problema o canalizar situaciones gracias a los consejos dados por los Orishas.
Es obvio entonces que los Santos utilizan las historias o pattakíes del oráculo de los Caracoles para hablar con nosotros los humanos, por consiguiente la precisión de estos mensajes dependerá de la pericia del Santero a la hora de interpretar apropiadamente dichas historias.
Gracias a éstos signos del oráculo los Orishas advierten a los santeros de peligros por los que la persona puede pasar y a su vez la manera de evitarlos. También pueden dar consejos para evitar problemas de salud, situaciones con la justicia, cualquier problema cotidiano, pérdidas en los aspectos económico, social y amoroso o también pueden detectar problemas de índole espiritual, tales como la presencia de espíritus oscuros o brujerías. Otro aspecto que se maneja a través de éste oráculo es la guía de los Santos Yorubas para el mejoramiento de la persona, mejoramiento que puede ser material o espiritual. En él los Orishas indican los consejos y los ebboses para rectificar el camino de los que consultan el oráculo. En ese momento la persona puede enterarse de cierto aspectos de su personalidad que debe corregir, las cosas que debe o no debe hacer para mejorar su vida, qué Orisha lo está defendiendo, que ofrendas puede hacer para satisfacerlo, los trabajos que se deben hacer para limpiarse espiritualmente, además puede saber que le deparará el futuro con la finalidad de que la persona se prepare para enfrentarlo dependiendo si éste es positivo o negativo. Como citamos anteriormente, cada Orisha tiene una “mano de caracoles” con los cuales habla. Elegguá es el encargado de hacerlo en una consulta normal y los demás Orishas lo hacen en una de las ceremonias que se realizan para consagrar a un nuevo Santero. Dicha ceremonia lleva por nombre Itá o “lectura del porvenir” y es en donde la persona consagrada tiene la oportunidad de que cada Orisha hable por separado a través de sus Caracoles expresando los consejos que tendrán influencia sobre el resto de su vida.
La ceremonia del Itá debe ser realizada e interpretada por un Obá-Oriaté, ya que dicho personaje maneja todo el conocimiento que envuelven los Caracoles y es el único preparado para interpretar los mensajes y consejos que los Orishas emiten a través de éste oráculo.
Los signos del caracol nunca mienten …en una sola palabra no se equivoca.. y la palabra de Orula nunca va al piso.!Achè to Alagba echo.
Maferefún el conocimiento
Maferefùn Orunmila 
Maferefùn bogbo Orishas.
Maferefùn el Dilogun.
Maferefùn Ifà.
Kincamache a  todos los iworos 
Kincamache  a  todos los Awoses 
Kincamaché a todos los Aleyos 

Autora : Salmagaya Salen
Publicado por : Salmagaya Salen







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